Estimados miembros de la EASC:

En estos días agitados y emocionantes, en los que muchas personas anhelan la tranquilidad y el tiempo, las fiestas navideñas nos invitan a hacer una pausa, mirar atrás y, al mismo tiempo, mirar hacia adelante. Precisamente en estos tiempos convulsos y cambiantes se hace patente lo valioso que es un hogar profesional y humano, un lugar en el que podemos encontrarnos, intercambiar ideas y crecer.

El año pasado nos ha demostrado lo mucho que podemos lograr juntas. Con gran compromiso, con el corazón y la mente, con el apoyo de muchas personas voluntarias, de personas comprometidas en la oficina y en nuestros comités, hemos logrado implementar proyectos importantes, dar nuevos impulsos y seguir desarrollando nuestra comunidad. Por ello, miramos atrás con gratitud.

Al mismo tiempo, somos conscientes de que estamos en camino, en una época que no siempre es fácil ni positiva. Y, sin embargo, y sobre todo: se han logrado muchas cosas, muchas siguen creciendo y aún hay numerosas ideas, visiones y proyectos que esperan tomar forma. La EASC ha crecido y queremos continuar con este crecimiento, sobre todo en amplitud: más países, más perspectivas, más personas que se conectan entre sí y aprenden unas de otras.

Nuestro lema anual y el tema del congreso en Hungría en 2026, «EASC conecta: diálogo, democracia y diversidad: coaching y supervisión inclusivos para todos y todas», reflejan valores fundamentales. Nos recuerdan lo importante que es crear espacios en los que se puedan escuchar diferentes voces y se experimente la diversidad como un enriquecimiento.

En este espíritu, nos acompañan también las cinco libertades de Virginia Satir:

la libertad de ver y oír lo que hay;
la libertad de decir lo que sentimos y pensamos;
la libertad de sentir lo que sentimos;
la libertad de pedir lo que necesitamos;
y la libertad de asumir riesgos y crecer.

Estas libertades se nutren de la confianza, en nosotras mismas y en los demás. Constituyen la base del diálogo, de una democracia viva y de una comunidad que no solo permite la diversidad, sino que la configura activamente.

Ahora más que nunca nos necesitamos unas a otras y entre todas. La EASC puede y debe seguir siendo un hogar profesional y sólido, un lugar de conexión, desarrollo y confianza en un mundo cambiante.

Con esta confianza, miramos hacia el futuro con esperanza y os agradecemos vuestra participación, vuestras ideas, vuestro tiempo y vuestro compromiso.

Os deseamos unas felices fiestas, momentos de paz y descanso, y un comienzo de año lleno de confianza.

En nombre de la junta directiva de la EASC
Susanne Rieger