Programas de mentoría
Los programas de mentoría son algo realmente bueno, para ambas partes
Quienes participan en el programa de mentoría de la EASC (como mentoras) no solo abren nuevas perspectivas, sino que también se llevan muchísimos aprendizajes ellos mismos. ¡Estoy absolutamente convencido de ello tras el inicio de la primera edición!
Puede surgir algo realmente bueno, ya que las mentoradas, muy comprometidas, y las mentoras, con experiencia, dejan claro desde la primera cita que la mentoría no es una vía de sentido único: el intercambio genera inspiración, reflexión y aprendizaje conjunto. Al mismo tiempo, la propia red se amplía con contactos interesantes de diferentes contextos.
En mi opinión, quien transmite sus conocimientos refuerza al mismo tiempo su propia profesionalidad y actitud. Ser mentor significa formar parte de una comunidad viva en la que el dar y el recibir se complementan, una experiencia enriquecedora que va mucho más allá del programa.
Compartir algo (como experiencias y conocimientos) como profesional con experiencia no supone ninguna pérdida. Más bien al contrario, el intercambio sin competencia de conocimientos y habilidades pone de manifiesto una actitud que dice mucho más sobre las personas y una asociación profesional.
Frank Labatz, mentor
Inicio del programa de mentoría EASC
El inicio de nuestro programa de mentoría el 18 de septiembre de 2025 me convenció mucho. El ambiente fue muy agradable y distendido desde el principio, casi como en una sala de estar virtual. Me pareció especialmente interesante que todas estuviéramos conectadas desde lugares muy diferentes y, sin embargo, algunas de nosotras vivíamos casi una al lado de la otra sin saberlo. Yo participé desde mi salón en Viena, donde cuidaba a mis dos hijos pequeños.
Lo que hizo que la velada fuera especial para mí fueron las diversas perspectivas y antecedentes de las participantes. Se trataba principalmente de que todas las mentoras y mentoradas se conocieran y compartieran su motivación para participar. Así se creó para mí un espacio lleno de potencial, caracterizado por mucha serenidad y auténtico entusiasmo por el tema. Al mismo tiempo, también se respiraba en el ambiente una cierta curiosidad por saber cómo se desarrollaría el programa y cómo se organizarían los diferentes grupos de mentoría.
Con este ambiente inspirador, espero un intercambio animado del que pueda obtener muchos aprendizajes, pero sobre todo energía fresca para mi práctica de coaching. Como actualmente estoy de baja por maternidad, tengo menos contacto con este campo de actividad, pero noto cómo se me alegra el corazón al pensar en ello y cómo me gustaría volver a involucrarme más en este ámbito. La idea de trabajar por cuenta propia me acompaña desde mi primera baja por maternidad, y el programa de mentoría ofrece la oportunidad perfecta para volver a sumergirme en la práctica.
Además de estos aspectos profesionales, también es importante para mí participar más activamente en la asociación, beneficiarme de la comunidad y entrar en contacto con personas que aportan historias y experiencias interesantes. Estoy convencida de que juntas crecemos más y que el apoyo mutuo puede marcar una verdadera diferencia.
Lo que también valoro mucho es la estructura relajada del programa. No hay una guía rígida, sino un marco flexible que nos da a todos la libertad de encontrar nuestro camino individual. Esto hace que para mí sea un experimento emocionante en el que participo con gratitud, con el deseo de que se convierta en un foro vivo y valioso dentro de la EASC.
Carina Oberschelp, mentora
Mi motivación para participar en el programa de mentoría
Durante mi formación, primero como coach y más tarde como supervisora, siempre me entusiasmó lo que podía aprender de mis diferentes formadoras. Esto ha enriquecido mis servicios de asesoramiento y ha profundizado mis conocimientos y mi comprensión en muchos detalles.
Ahora me complace aportar al programa de mentoría mi experiencia en entornos muy diferentes. Me entusiasma el contacto con colegas, independientemente de su formación o experiencia, porque cada intercambio es muy valioso para todas las participantes.
Marion Munz-Krines, mentora