La neurodivergencia en el coaching

Conociéndose con una máscara de papel: ¿cuánto sigo percibiendo realmente de la persona que tengo delante?

 

Experimentar en lugar de solo comprender

Para facilitar una experiencia directa, todas las participantes se colocaron sencillas máscaras de papel que dejaban visible únicamente una estrecha franja de visión. La consigna parecía sencilla: «Conoce a la persona sentada a tu lado: ¿cómo se encuentra en este momento y por qué ha elegido participar en este taller?» Tras apenas cinco minutos quedó claro lo exigente que puede resultar una interacción cuando las expresiones faciales, el contacto visual y las señales sociales sutiles apenas llegan a percibirse. Muchas personas autistas viven situaciones similares en su día a día. La simulación permitió experimentar de forma tangible lo que pueden significar la prosopagnosia, la sobrecompensación y la alta sensibilidad, y generó una profunda reflexión en el intercambio posterior.

Ya no se trata de un tema especializado

Se estima que entre un 15 % y un 20 % de las personas presentan rasgos neurodivergentes significativos, aunque solo alrededor del 1 % recibe un diagnóstico. Nos referimos a diferencias naturales en la percepción, la atención y el procesamiento social, presentes, por ejemplo, en el espectro autista, el TDAH o la alta sensibilidad. En coaching encontramos con frecuencia a estas personas en perfiles altamente cualificados y en posiciones de liderazgo: durante cambios de rol, en situaciones de sobrecarga a pesar del éxito profesional, en conflictos relacionados con expectativas implícitas o después de haber recibido un diagnóstico tardío.

Las profesionales del coaching no realizan diagnósticos. Sin embargo, resulta importante reconocer patrones habituales para comprender y validar la experiencia de su clientela: el masking o enmascaramiento, la sobreadaptación, el perfeccionismo, el síndrome de la impostora o el impostor, la sobreestimulación sensorial o los episodios repentinos de agotamiento. Esto requiere también un cambio de perspectiva: abandonar el modelo centrado en el déficit o el trastorno y comprender la neurodiversidad como una expresión natural de la diversidad humana.

 

Lo que realmente ayuda en el coaching

Muchas herramientas clásicas de coaching producen en clientela neurodivergente el efecto contrario al deseado: presión, vergüenza o bloqueo. Algunos ejemplos compartidos en el taller:

Enfoque clásico

Alternativa neuroinclusiva

Objetivos S.M.A.R.T. con plazos rígidos.

 

Objetivos D.O.P.A.M.I.N.E.: aprovechar el interés, la familiaridad, la novedad y los marcos temporales flexibles.

«¿Qué siente al respecto?».

 

Explorar señales corporales y escalarlas para utilizarlas como indicadores tempranos de sobrecarga, reflejando además las observaciones realizadas.

Rutina diaria y disciplina.

Aprovechar de manera consciente los ciclos de energía y las fases de hiperfocalización.

Permanecer sentada y mantener contacto visual.

Permitir explícitamente el movimiento y el stimming.

Especialmente eficaz ha resultado el enfoque conversacional hipnosistémico desarrollado por Gunther Schmidt. En el pacing, acompañamos el ritmo, el lenguaje y el estado interno de la persona coacheada. Solo después de tres a cinco pasos de pacing introducimos, mediante el leading, un pequeño impulso orientado a los objetivos. Con la práctica, aquello que aparentemente constituye una debilidad se transforma en un recurso: la atención al detalle revela una gran capacidad analítica, mientras que los cambios rápidos de foco pueden expresar una elevada flexibilidad.

Una dinámica de role-play hizo visible esta diferencia. Una responsable de equipo con TDAH alterna continuamente entre cuestiones de priorización y un conflicto interpersonal. El coach que responde: «Por favor, manténgase en un solo tema» genera retraimiento. En cambio, quien señala: «Ahora mismo hay varios temas en movimiento y su rápido flujo de ideas nos ayuda a comprender sus conexiones» genera confianza y, desde ahí, puede ayudar a estructurar y priorizar conjuntamente.

Dra. Ulla Nagel y Martin Pätzug frente al mural de documentación visual del Congreso EASC.

 

Principales aprendizajes de Budapest

El taller recibió una valoración muy positiva, especialmente porque combinó experiencia vivencial, el testimonio personal de Martin y herramientas concretas para la conversación profesional.

Tres mensajes principales nos acompañan:

  • La neurodivergencia ya no es un tema especializado dentro del coaching.
  • El coaching no debe convertirse en una herramienta para optimizar el masking.
  • Las perspectivas neurodivergentes amplían y enriquecen la interpretación profesional de los casos.

También ofrecemos este taller en formato in company, dirigido a equipos de coaching, grupos de formación y organizaciones que desean comprender y acompañar mejor a profesionales y líderes neurodivergentes. Tanto los contenidos como la duración pueden adaptarse a las necesidades específicas de cada organización.

Contacto: dr-ulla-nagel.com: ulla.nagel@dr-ulla-nagel.com · nykurson.com: martin.paetzug@nykurson.com

 

Dra. Ulla Nagel y Martin Pätzug